sábado, 8 de febrero de 2014

Diana Gabaldon. Cameo en Outlander. Parte 2


Traducción del post original, tomado del Facebook de Diana Gabaldon. 

Sí, ya os oigo: ¿Y qué tal lo que es la actuación en sí?

Buena pregunta. El mundo Outlander es ENORME. Antes era una factoría abandonada y ahora, caminar por ella y ver cómo ha sido transformada, es sorprendente. Los detalles los contaré en otro momento, porque ahora voy justa de tiempo. La cuestión es que hay dos enormes platós, y uno de ellos recrea el Hall del Castillo de Leoch.

He estado con gente muy interesante hoy, uno de ellos un publicista de STARZ que me dijo (ta-daaah!) que podía decir que estaba grabando una escena en el Gran Hall para la reunión de los clanes (el Gathering)

Querían que viniera a hacer esto en concreto porque habría un gran número de periodistas y medios – y han sido invitados ahora debido a la espectacular naturaleza del gathering; docenas de extras en completo (y glorioso) vestuario, preciosos decorados y un montón de cosas interesantes. 

Algunos extras de la serie. Photo: Diana Gabaldon.

En principio yo iba a hacer de extra, y acepté porque dije “sí, claro, será divertido” y las fans podrán jugar a “¿Dónde está Wally?” y buscarme en el fondo. Pero luego me escribieron un email diciendo que habían pensado que si iba a ser una extra, iba a tener que estar colocada en un mismo sitio durante tres días (ya que todos han de estar situados cuidadosamente en su respectivo lugar en la multitud, tal como haya señalado el Director de Fotografía) Y tal como dijeron los productores: “la novedad se pasa pronto”

Así que me sugirieron algo mejor. Matt Roberts, el escritor de este episodio (y un hombre adorable, a pesar de su barba) escribiría una pequeña escena para mí. Solo un par de frases. Eso podría grabarse rápidamente y ya sería libre. Así que dije “¡Estupendo!”

La dama en cuestión está en el Gathering, y la escena tiene lugar en una de las galerías del Gran Hall. No puedo poner fotos ni describir el plató, pero habéis leído los libros, así que ya sabéis cómo es *jeje*

Es un plató impresionante. Entre otras cosas – muchas otras cosas – tiene antorchas y velas por todos lados. Enormes candelabros con tres o cuatro docenas de velas de cera que más de una vez gotea a la gente que esté debajo (uno gritó al ser quemado, y alguien le respondió que mejor eso que ser azotado), apliques de pared con cirios, candelabros por todas las superficies horizontales... además de dos grandes chimeneas con fuego rugiendo (llamas de gas tanto en la chimenea como en las antorchas). MUCHÍSIMA luz, aumentada por las luces del plató, que equipadas con geles, pueden simular cualquier cosa, desde el mediodía, a la luz de la luna. Añades un poquito de niebla artificial que ellos llaman "Atmos" y ya tienes una atmósfera real como la vida misma

La cuestión es, que cuando todo está encendido, hace un calor de tres pares de narices en el set. Añade a eso unas cuantas docenas de gente vestida con telas y texturas del verdadero siglo 18, y el resultado es que contribuyen tanto a elevar la temperatura como las luces.

Y la conclusión de todo esto en física, es: la temperatura aumenta.

Así que estoy en la galería, llevando puestos unos trece kilos de lana y terciopelo, en compañía de docenas de personas vestidas de forma similar. Y Neville Kidd (director de fotografía, y os animo a mirar su impresionante CV en su web) ajusta las luces y crea un efecto ompresionante, establece las cámaras, todo preparado para una toma espectacular – una toma muy larga que va desde abajo en el Hall, sube por las escaleras, a través de la galería, y hasta el final del otro lado, lo que requiere el uso de una grúa, una plataforma de elevación y una Steadicam. (Mi marido, que observaba toda la técnica - que llevó horas montar - dijo que la Steadicam fue en realidad la estrella durante todo el episodio: "Después de cada toma, la cuelgan boca arriba, la acarician, le empolvan la nariz y le dan un vaso de agua...") El equipo necesario para operar toda esta parafernalia está dirigido por un hombre encantador llamado Ozzie, con el pelo rojo oscuro (soy partidaria de los pelirrojos, ya lo sabéis...)

Seguramente ya veis hacia dónde voy con todo esto, siendo como sois gente inteligente…

Sí, realmente gritan ‘Acción’ cuando empieza una toma y ‘Corten’ cuando la terminan. Normalmente seguido por un ‘Otra vez’. Incluso si la escena sale bien, se hacen varias tomas de la misma, para que así tengan suficiente material donde elegir cuál va al corte final en la edición. Y sí, usan claquetas (una enorme para esta escena en particular) con toda la información relevante sobre la escena y la toma escrita en ellas. 

Una de las claquetas durante el rodaje. Photo Credit.

A pesar de que todos los aspectos técnicos ya habían sido realizados el día anterior (yo no lo vi porque estaba con la prensa), aún se tarda mucho en grabar, sobre todo si las luces tienen que ser ajustadas. Y una toma particularmente larga o ambiciosa, requiere no solo una luz ideal y operadores de cámara – una toma así significa que todo el mundo tiene que estar en el lugar adecuado y en el momento adecuado. O si no, se hace otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Con un montón de tiempo esperando entre ‘Otra vez’ y ‘Otra vez’ (tal como una muy conocida actriz, cuyo nombre no voy a mencionar, dijo: “Otra toma, otra oportunidad para cagarla”)

La temperatura aumenta. Y para entonces ya llevamos allí tres horas. Y hacen unos 39 grados en la galería (no es broma; vivo en Arizona, sé cuando hay 39º en un sitio) Caitriona – que entraba y salía de la galería para cada toma (yo estaba todo el tiempo allí) amablemente me dejó su abanico (que a su vez le había dejado a ella una de las personas de vestuario) y yo muy agradecida, lo tomé – sobre todo cuando una de los extras que estaba a mi lado, se desmaya del calor en una esquina, la cara roja y chorreando sudor. Me saqué el abanico de la manga y empecé a abanicarla rápidamente, aunque segundos más tarde ya había un asistente corriendo hacia nosotras para llevársela fuera.

Llegados a este punto, sacaron a todo el mundo de la galería y abrieron las ventanas para que bajase la temperatura mientras preparaban la siguiente toma. Brian Kelly, el director, pasó por mi lado y me dijo algo que yo entendí que era “quédate aquí”, así que eso hice. Evidentemente, debió decirme que saliera, porque cuando estaba en la puerta, me miró por encima del hombro, y al ver que seguía allí, le oí llamar al asistente de dirección (el que se encarga de gritar) y decirle: “Davey, traduce ¿vale?”. Los acentos de Glasgow tienen algo especial…

Al final, se tardó cinco horas en rodar esa toma (cuando volvimos, se habían traído abanicos y agua, así que el ambiente era bastante más tolerable)

Curiosamente, no estaba nerviosa por mis frases. El lunes tuve una agradable reunión con Carol Ann Crawford, la preparadora de gaélico, que me dio una rápida y muy útil lección de “Cómo hablar con acento escocés”. Una vez lo conseguí y me pareció que no sonaba tan mal (una vez que te acostumbras) como para estropear la toma, dejé de preocuparme. Además, después de la incomodidad física (por la ropa) y de estar cociéndome hasta la muerte mientras estaba de pie calzando los tacones de mis zapatos rojos, con todo tu peso cargado en un lugar concreto de los pies, y no poder mover el torso para aliviar la tensión en la parte baja de la espalda, el miedo escénico como que es una minucia de la que ni merece la pena preocuparse.

(La verdad es que en ningún momento tuve miedo: por un lado, llevo años hablando en público, jeje, y por otro, si lo hacía horriblemente mal, siempre podían cortarlo)

Entonces, cuando estás rodando, hay largas pausas entre escenas – como ya he comentado. Es fascinante ver lo que pasa en esos momentos. Especialmente cuando hay tantos actores involucrados. En cuanto el asistente de dirección gruita ‘Corten’, entran en escena, como filas de hormiguitas, una legión de maquilladores y peluqueros, que llegan hasta su actor asignado, con maquillaje, cepillos, peines, todo preparado para repasar lo que sea necesario. El director va haciendo rondas, dando instrucciones – y varios especialistas, como el experto en gaélico (esto es, Adhamh O’Broinm al que habéis visto en los videos de STARZ y ya es una estrella en sí misma, jeje) también se unen, para aportar sus consejos. 

Con el experto en gaélico, Adhamh O’Broinm. Photo: Diana Gabaldon.

Así que cada vez que había una pausa, alguien se paraba enfrente mía – a veces dos personas – para arreglar algo o corregirme: “Más Nyee-EW, mejor que “new”, y mantén la entonación durante toda la frase”

Muy interesante; te sientes como un paquete que pasa de mano en mano. Básicamente, eres un objeto inanimado durante todo el rato. Y “ellos” (la gente de producción) saben dónde estás en cada momento del día, dentro o fuera del set, para que puedan buscarte y traerte ipso-facto si es necesario. El rodaje es demasiado complejo y grande como para tenerlo en espera mientras están buscando y que no encuentren a uno de los actores. Como uno de ellos me dijo esta tarde: “Saben cuándo vas al baño y exactamente cuánto tiempo estás allí”. Yo creo que a mi esto me pondría de los nervios después de un tiempo, jeje, pero durante los dos días que duró (estuve en otra breve toma el día siguiente – esa solo se tardó un par de horas en rodarla, y no había tanta gente y muchas menos velas, así que fue más fresca) todo me pareció bastante divertido.

En eso consiste ser escritor: harás cualquier cosa, aunque solo sea una vez, para luego poder escribir sobre ella, jeje.

Si te la perdiste, LEE LA PARTE 1.

1 comentario:

  1. Gracias mil por la traducción, maravilloso relato, fue como estar ahí. El producto final nos dejará fascinados. :)
    Saludos desde Venezuela

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