lunes, 13 de noviembre de 2017

Caitriona Balfe sobre la vuelta al siglo XVIII en la tercera temporada de Outlander

Tras pasar 20 años en el siglo veinte, Claire (Caitriona Balfe) por fin descubre el paradero de Jamie en la Escocia de 1760 y bajo la petición de su hija, pasa a través de las piedras para volver a él, para siempre. Los fans de Outlander esperaron exactamente 14 meses para ver ese momento en pantalla,  antes de que Jamie se desmaye y dicha pantalla se vaya a negro.

Traducido por Clara.

Ha sido un gran viaje para una temporada que empezaba con Claire instalándose de vuelta en su vida en Boston, habiendo abandonado toda esperanza de encontrar a Jamie en el siglo XVIII. Porque Brianna no se adapta a su vida de siempre después del bombazo de Claire sobre su quién es su padre y las dos están más enfrentadas que nunca – hasta que Roger llega con un documento que señala que Jamie se encuentra en Edimburgo en 1766. Esta revelación cambia drásticamente la vida de Claire una vez más, obligándole a hacer una elección imposible: quedarse en el presente con Brianna, o hacer el peligroso y esencialmente irreversible viaje al pasado para volver con Jamie. Ninguna de las dos, ni Claire, ni Balfe, se toman este dilema a la ligera. “Es una mujer que toma la decisión de dejar a su hija para siempre por el amor de otra persona”, dijo Balfe a HarpersBAZAAR.com. “Es algo realmente difícil de entender”.

Caitriona Balfe en una imagen para la envista W Magazine.

Pero Brianna anima a Claire a que vaya a buscar a Jamie, y ella accede. La transformación de Balfe en este episodio es asombrosa; la endurecida, desesperanzada Claire, a través de sus emociones, se va desvaneciendo y empezamos a reconocer a nuestra heroína de las temporadas pasadas: resuelta, ingeniosa y quizás, sólo un poco, asustada. Ahora que tiene 20 años más de experiencia a sus espaldas, puede afrontar el reto de la vida en el siglo XVIII desde una perspectiva completamente nueva.

Claire toma lo que, para muchas personas, es una incomprensible decisión. ¿Cómo asumiste la decisión de tu personaje?

La decisión que toma Claire de dejar a su hija es probablemente lo más difícil que he tenido que entender de esta temporada. Es una mujer que toma la decisión de dejar a su hija para siempre por el amor de otra persona. Es algo realmente difícil de entender. Brianna le da permiso y le dice que debería irse porque quiere que le hable a su padre sobre ella – es una especie de permiso que Claire se da a sí misma.

Si pensamos en los años 60 o en los años 40 o en otras épocas, yo crecí en un lugar donde había mucha inmigración. Había mucha gente que hubiese dejado Irlanda, se hubiese trasladado a América, Australia o a cualquier otro sitio para tener una vida mejor, muchas de las tías de mi padre lo hicieron y nunca regresaron a casa. Nunca volvieron a ver al resto de su familia. Tuve que pensarlo con esa mentalidad, en los años 60 no se estaba tan lejos de esa idea. Hoy en día, es tan difícil para nosotros pensar en ello porque estamos acostumbrados a tener conectividad constante. En aquellos tiempos, si alguien se iba, era habitual decirle adiós para siempre en muchos sentidos. Quizás podías recibir una carta una vez al año o algo así. Hacia eso es hacia donde intenté enfocarme.

Es un episodio tan emotivo. Esa idea de tomar una decisión e intentar encontrar a alguien después de 20 años sin ningún indicio, solo siguiendo tu instinto. No es como si dijeses “¡Oh, ha aceptado mi petición de amistad! ¡Ya está hecho!”, no hay ese tipo de herramientas. Claire no dispone de nada que le sirva como indicación de en qué punto de su vida está Jamie. ¿Se habrá casado con otra? ¿Querrá saber algo de ella de nuevo? Lo único que tenía es la confianza en lo que sentía y la confianza en el vínculo que tenían; que si ella seguía sintiéndolo, entonces él también.

Sólo has tenido cinco episodios para plasmar un periodo de 20 años en la vida de Claire. ¿Qué retos surgieron al condensar todo lo que pudieses en esos pequeños fragmentos?

Tuve bastante tiempo para pensar sobre ello porque empezamos con la vida de Claire ya avanzada al acabar la segunda temporada. En el libro de Diana tienes mucha más historia sobre su vida. Había ciertas escenas que en libro eran cruciales y que me ayudaron mucho pero que no fueron incluidas en la serie. Hay una escena en el libro donde Claire iba a casa y Brianna se había hecho daño. Mientras, ella había estado trabajando y no había podido ir antes, es un problema real de las madres trabajadoras de principios de los 60. Intenté trabajar sobre esa base.

Tobias y yo hablamos mucho, no queríamos hacer una relación tipo “son Claire y Frank, realmente no se quieren, así que están atacándose todo el tiempo”. Nadie se puede creer que dos personas pudieran pasar 20 años juntos sin amor, sin alguna especie de complicidad. Así que hablamos mucho sobre ello. ¿Cómo crees que sería su vida diaria, como serían sus rutinas? ¿Cómo crees que harían para mantener su relación durante tanto tiempo? En las ocasiones en que explotaba la situación, ¿cómo crees que continuaban después? Hablamos mucho sobre ello. Una actuación consiste muchas veces en simplemente pensar. Pasas mucho tiempo soñando despierto, imaginando cómo era el día a día. Mi parte favorita del trabajo es cuando estoy soñando despierta y fingiendo que estoy trabajando (risas)

El matrimonio Randall no fue nada fácil, tal como vimos en la tercera temporada de Outlander. Source.

Creo que para Claire lo más importarte al principio de esta temporada es separar ciertos aspectos de su vida. Es una mujer de palabra. Le hizo una promesa a Frank, que iba a dejar de lado todo lo referente a la investigación sobre Jamie, hablar de Jamie, cualquier cosa que tuviese que ver con él. Tuvo que meterlo en un hueco de su mente y cerrar esa parte de su corazón. Y ese fue un precio muy alto que pagar. Es una mujer muy comprometida en ese sentido. Su profunda pasión ha sido definitivamente minimizada. Frank y ella intentan retomar su vida sexual, pero tras tanto tiempo, se había acabado. Y así tenemos una mujer que ha abandonado esa parte de sí misma. Esa era una parte tan importante, una parte fundamental de su carácter, que se convierte en otro alto precio. Hay una rigidez y una falta de naturalidad en ella, no es la Claire a la que estamos acostumbrados. Yo siempre pensaba en ella siendo muy básica, siendo muy terrenal. Traté de dominar todo eso, especialmente en la primera parte de la temporada, y así tienes a alguien que es mucho más rígida y reservada.

¿Hubo alguna escena, algún pequeño dialogo, alguna nota del director o incluso alguna investigación personal tuya para ayudarte a conectar con Claire en esos primeros episodios?

Una referencia previa a la pelea del episodio 3 fue “Quién teme a Virginia Woolf”. Todos esos años de opresión, amargura y resentimiento simplemente explotaron. Creo que ya lo he comentado antes, pero para el dolor, uso los libros de Joan Didion, “Blue Nights” y “The Year of Magical Thinking”. El año pasado fue la muerte de una hija y, aunque fue muy diferente, para mí, [Didion] escribe de tal manera que siento que puedo entender de lo que está hablando perfectamente. Creo que es como si siempre le estuviese robando. [Risas] Tenemos diferentes directores, Brendan Maher dirigió los episodios 1 y 3, el 2 fue dirigido por Jennifer Getzinger. El cuarto y quinto fue Brendan de nuevo. Siempre es muy importante volver a los libros de Diana. Cambiamos cosas para la serie, eso es cierto,  pero siempre ayuda volver a ellos y tener ese dialogo interno otra vez.

Tenemos esa gran escena en el episodio 1 donde Claire está cocinando directamente sobre un fuego. ¿Hay algún otro momento en el que intentes traer a la Claire del siglo XVIII al siglo XX?

Creo que uno siempre es la suma de sus experiencias. Incluso cuando tratas conscientemente de dejar algo atrás, no creo que lo hagas del todo. Esa escena del fuego se produce sólo siete u ocho meses después de que haya vuelto. Esas experiencias aún están muy recientes en su mente. Su decisión de hacerlo es casi instintiva: la cocina no funciona, ¿qué hago yo normalmente? Cocino en el fuego. Y eso es lo que hace. Creo que según el tiempo va pasando y vive más en el siglo XX que en el siglo XVIII, todos esos momentos, esas partes de ella, se van difuminando algo.

¿Has afrontado la tercera temporada de manera diferente a las otras dos?

Es divertido porque el viaje es muy diferente. A la temporada 1 le daba mucha importancia. No tenía experiencia en televisión, no tenía ni idea de qué se iba a esperar de mí, y en varios sentidos mi experiencia fue muy similar a la de Claire. Fui arrojada a este mundo y estaba en plan, “¡Maldita sea!”. En la segunda temporada no estás segura de cómo te vas a sentir al regresar después de todo, la temporada uno fue un gran torbellino. La segunda temporada fue como, “ahora nos estamos acostumbrando”. En la tercera temporada sentí que sabía lo que se esperaba de mí y que sabía controlar mi tiempo, y el tiempo que se me requería, mejor. Maduras un poco.

¿Es más sencillo meterte en la piel de tu personaje ahora?

Eso creo. Siempre corres el peligro de ponerte cómoda. Ese es uno de los temas cada vez que nos encontramos con el director, yo siempre estoy en plan: “No quiero acomodarme, quiero que me hagas ver las cosas desde un punto de vista que quizás no me había planteado”. Cuando se trabajan tantas horas y estas constantemente metida en tu personaje, sigues tus primeros instintos porque no tienes el tiempo suficiente para filtrar o ver las cosas desde 20 ángulos distintos. El mayor reto es [no] tener tiempo para ser capaz de ver las cosas. Cuando estás cansada y desde dentro del personaje, lo más difícil es no ir directamente a la opción más obvia. Es importante cuando alguien viene y tu estás en plan, “de acuerdo, bien, por favor, dame otra opinión y ya veré si estoy (o no) de acuerdo con ella”. Siempre es bueno tener otro punto de vista.

Caitriona Balfe tras las cámaras en una de las escenas de la tercera temporada de Outlander. Source.

¿Cómo te relajas después de los largos días de trabajo?

Normalmente es al final de la semana, al final del día corres a casa, estudias tus diálogos para el siguiente y te vas a la cama. Durante la última temporada empecé a cocinar. Siempre solía cocinar, luego, durante la primera y la segunda temporada, solía comer siempre en el set y, sin ánimo de ofender a la comida escocesa, era terrible. El año pasado tomé la decisión de que iba a hacer mis propias comidas. Es lo mejor que pude hacer por mí misma y me ayudó estar en Sudáfrica, donde durante el fin de semana, simplemente cocinaba. Me gusta leer. ¿Qué he leído que realmente que me haya gustado? Un precioso libro irlandés llamado “I Found My Tribe” que es realmente estupendo. Leí uno de Patti Smith fantástico. Un libro de Miranda July divertidísimo, “The First Bad Boy” realmente merece la pena leerlo, creo que es divertidísimo y muy retorcido, te quedas en plan “¿Cómo?”.

¿Cómo fue rodar la tercera temporada de Outlander en Sudáfrica?

Sudáfrica fue un soplo de aire fresco. Me encantó la gente, hay un episodio en particular, participaba un niño pequeño, él y yo teníamos algunas escenas estupendas. Fue maravilloso trabajar con él, nuestra serie siempre es así, estamos moviéndonos constantemente y eso hace que la serie se mantenga fresca. Es la mayor recompensa de la serie, nunca estás en el mismo set cinco días, diez, veinte semanas seguidas, todo siempre es nuevo.

Tenemos un grupo de trabajo que va siempre con nosotros. Mi peluquera y maquilladora, la artista Annita, se convirtió en una persona diferente, estábamos todos en plan, “¿Qué llevas puesto? ¿Quién eres?” [Risas] Estaba estupenda, era como si el sol le hubiese hecho algo metabólico. Fue divertidísimo. Soy probablemente una de las más afortunadas de todos porque nosotras podíamos aligerar bastante mi vestuario. Pero en esa época había mucho protocolo y los pobres marineros estaban vestidos con pesados uniformes de lana, no se les permitía quitarse ni una sola capa. Había un montón de chicos sudando.

¿Algún momento o episodio a destacar?

En nuestro primer episodio en el barco, veremos a Claire en su elemento. Me recuerda un poco a los Prestonpans de la segunda temporada o al primer episodio de la primera temporada. Ves a Claire en su papel de enfermera-doctora. Trata de dar lo mejor de ella y hacerlo lo mejor posible con los recursos que tiene. Hay un personaje joven, llamado Elias Pound y con el puedes ver el instinto maternal de Claire. Me hizo pensar mucho en su relación con Brianna. La elección que hace de dejar a su hija, el amor que tiene, ese instinto maternal- tenía que sacarlo. Se forma entre ellos ese bonito vínculo. Luke Schelhaas escribió este episodio, es realmente bueno, me encanta. Era un entorno nuevo, el barco estaba zarpando y había ratas y vómito falso, era fascinante.



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