sábado, 16 de abril de 2016

Bear nos hace un relato apasionante sobre la música para la segunda temporada de Outlander.

Como siempre, queda patente en esta entrada, lo mucho que Bear se trabaja la música de la serie. ¡Espero que la disfrutes! La música, y el blog. ¡Y mil gracias a Pilar!, gran fan de Bear.

Traducido por Pilar Sánchez

La primera temporada de Outlander me dio la oportunidad de cumplir un sueño que llevaba imaginando durante toda la vida: incorporar la música popular escocesa y su instrumentación en una banda sonora. La segunda temporada, presenta un cambio de tono y con ello un gran desafío.



Nuestros protagonistas se mueven desde las colinas de las Highlands de Escocia a los grandes salones dorados de la corte parisina, durante el reinado del Rey Luis XV. Una ola de entusiasmo se apoderó de mi en este viaje dramático por reinventar el sonido de mi composición.

UNA NUEVA CABECERA.

El mayor y más obvio cambio musical para esta temporada es la cabecera. Modificar la cabecera de una serie es arriesgado. La cabecera es un punto constante entre episodio y episodio, construyendo y uniendo a los espectadores. Mi composición de "The Skye Boat Song", que hace su vez de cabecera principal de Outlander, logra este objetivo más allá de mis sueños. Los fans me han apoyado y me han manifestado todo lo que significa para ellos el tema, incluso, ¡he visto la letra de la canción escrita por Robert Louis Stevenson tatuado en la piel! Por lo que Ron y yo no queríamos alterar algo tan querido para los fans. Aún así, nos parecía que el tono musical de la cabecera, con grandes rasgos escoceses, no se asemejaba a la Francia barroca que íbamos a ver durante esta segunda temporada.
Algo en la cabecera tenía que cambiar, pero ¿qué y por cuánto tiempo?


La respuesta a esas preguntas me llevó meses. Mi punto de partida fue una reordenación completa del tema, desde el principio. Desnudé la composición hasta un grupo de cámara barroca: viola, clavicordio y cuerdas de cámara. Encargamos una traducción del famoso texto de Stevenson al francés. (Desde aquí mando un agradecimiento muy especial a nuestros traductores: Florie-Anne Virgile, Marie-Pierre Costa Jeancard, Panel de Sally, Erik Nesse, y Ester Zago, así como a Perrine Virgile y Joanna Pane). Para completar la transformación, volvimos a contar con la vocalista Raya Yarbrough, quien aprendió a cantar la canción completa en francés.


Me esforcé para que la versión francesa sonase diferente y lo logré. Discutiendo sobre el nuevo tema con el estudio y el equipo, Ron pensó que estaba yendo muy lejos. He de decir que el tema sonaba completamente precioso en este nuevo contexto, pero había sacrificado la familiaridad y nostalgia que teníamos con los telespectadores a lo largo de la primera temporada. Dado que nuestros protagonistas no van a pasar toda el tiempo en París, significaba que nuestra cabecera tenía que cambiar antes de que acabase la temporada. Temí que esos cambios drásticos distrajesen a los espectadores, y no siguiera la estela de la serie; por lo que Ron y yo decidimos dividirla.

Para esta nueva cabecera, la voz de Raya comienza como lo hacía antes, en inglés. En lugar de utilizar un violín escocés y bodhran, sin embargo, su voz se intercala con una viola barroca. La canción gana impulso en el coro final, y la voz de Raya cambia al francés, cuando las familiares gaitas escocesas entran en la composición. El resultado final es un híbrido entre las versiones puramente escocesas y francesas. Esto consigue nuestro objetivo de representar a París en la cabecera, sin ver una serie completamente diferente, aunque tengo la esperanza de que los fans, algún día, puedan escuchar la versión completa del tema en francés, con la cual comenzamos todo nuestro proceso creativo.



Los sonidos del París del Siglo XVIII definirán mi composición en gran parte de esta temporada. En el primer episodio, cuenta una historia diferente en gran medida, ya que comienza en forma de prólogo de 40 minutos durante la década de 1940, así como ocurría en el primer capítulo de la primera temporada. Claire y Jamie no llegan en París hasta el segundo episodio. Mi exploración de la cultura musical francesa, y mi proceso de implementarla en mi propia composición, serán parte de las futuras entradas del blog. Esta se centrará en los retos musicales únicos para el estreno de la temporada, "Through a Glass, Darkly".

La sinfonía de Frank.

¡OJO, SPOILERS! La mayor parte del episodio tiene lugar en 1945. Claire ha reaparecido misteriosamente en las piedras y se reúne con Frank. Después de la primera escena, la historia es contada principalmente desde el punto de vista de éste. Somos testigos de lo que le ocurre a Claire, y sentimos su confusión, angustia y tristeza. Yo sabía desde el principio que iba a desarrollar todo mi material musical para en esta parte de la historia para componer el tema de Frank:



El tema data del primer episodio, y por lo general se utiliza un solo de clarinete, evocando a los arreglos musicales de la música popular inglesa de Ralph Vaughan Williams. A lo largo de la primera temporada, dibujé un tema sobre Frank para emplearlo en aquellas secuencias que apareciese él en cámara o en los momentos en los que Claire pensase en él. Este tema era una herramienta muy útil en mi caja de herramientas, a pesar de que las apariciones de Frank fueran breves.


El tema se utilizó modestamente en la primera temporada, pero esta vez, se transforma. En “Through a Glass, Darkly”, tuve la oportunidad de desarrollar el tema más allá. ¡La composición para este episodio es prácticamente el tema de Frank! El solo de clarinete se destaca, pero también se utilizaron los arreglos orquestales. Desde las restringidas notas de solo un arpa, a la subida de líneas de cuerda, la sinfonía de Frank toma el centro del escenario.

Estructuralmente, la historia sinfónica comienza así: la música comienza comedida y vacilante, como Frank hasta que se reúne con su ex esposa, donde crece más oscura y turbulenta mientras éste procesa su increíble historia y se eleva a un épico final con él llevándosela a Boston. Esta historia tiene su propia estructura de tres actos: trabajando como con un cortometraje, y se acompaña de la composición más desarrollada por mi hasta la fecha.

Para la historia de 1945, quité la instrumentación de Escocia en su totalidad, basándome en el sonido puro y cálido de la orquesta. En raras ocasiones, metí en un solo de violín o un pequeño silbato, utilizados para representar el fantasma de Jamie, así como para los momentos en los que Claire se siente abrumada por el anhelo que siente por él. Sin embargo, la composición carece de influencia escocesa para así llevarnos, de forma sutil, a la idea de que Claire ha dejado atrás a Jamie para siempre.

Mi lenguaje armónico es también muy diferente. La composición para la pasada temporada tenía sus raíces en las armonías de la música popular escocesa, pero en cambio para todo lo que representa a Frank, se marca con las piezas armónicas del Siglo XX, con escalas de tonos enteros, acordes medio-diminutos, y armonías etéreas añadidas que nos recuerdan a las composiciones de Debussy, Ravel y Shostakovich. Estos toques orquestales modernos se utilizan en las escenas de diálogo entre Claire y Frank, y le dan un matiz de emoción significativo. El tono da un aire nuevo y moderno, creando tensión y suspense. Con cada acorde, la composición nos indica que la vida de Claire con Jamie queda lejana, y que su futuro está con Frank en la época moderna.

En última instancia, el conflicto entre Frank y Claire se resuelve a favor de él. Frank la convence para que renuncie a su infructuosa búsqueda del fantasma de Jamie, antes de que se vaya con él a América. Este resultado es duro que lo asimile la audiencia. Aún así, Ron y yo queríamos que el público se sintiera identificado con Frank y aceptase que era una victoria agridulce para ambos. Sabíamos que la música podría ayudar a crear esa idea.


La imagen visual más llamativa de esta historia es el momento en el que Claire ve por la ventana cómo Frank quema su ropa del Siglo XVIII, destruyendo su última conexión con Jamie. El momento es trágico y desgarrador desde la perspectiva de Claire. No hay diálogo, todo dependía de la composición para unir a los espectadores en ese momento esencial. Con la música más oscura, uno podría fácilmente transmitir una sensación de fracaso, o tal vez de atrapamiento. Sin embargo, la composición utilizada aquí, nos muestra que Claire está haciendo lo correcto y que la oferta de Frank es buena. La composición es estimulante y romántica, lo que podríamos decir que es toda una victoria para Frank y lo que hace que nuestra angustia por la pérdida sea aún más aplastante.

Cuando Claire se baja del avión en la ciudad de Nueva York y toma la mano de Frank, la música queda en suspenso y a través de las cuerdas se realiza la transición de forma inesperada a Jamie y Claire, llegando a las costas de Francia en la década de 1740, alzando el tema de Claire y Jaime con una orquesta completa acompañada de gaita y silbato:


Tuve el honor de actuar en directo en la premiere mundial de la serie celebrada en Nueva York, en el que estuvieron junto a mi la vocalista Raya Yarbrough, el percusionista Bruce Carver y el violín del maestro Paul Cartwright y debo decir que este momento con el público fue inolvidable, donde todo el teatro estaba de pie, con vítores y aplaudiendo eufóricamente.



EL SABOR DE FRANCIA.

El acto final de "Through a Glass, Darkly”, narra la llegada de Claire y Jamie a Francia, siguiendo su historia en el punto donde la dejamos. Estamos técnicamente en Francia, pero aún no hemos llegado a la corte opulenta parisina, por lo que damos un giro hacia atrás utilizando elementos de la primera temporada como: gaitas, flautín, violín y bodhran. La familiaridad de estos instrumentos ayudan a conectar estas nuevas escenas con la primera temporada, antes de que la composición cambie en su totalidad en el próximo episodio.


Poco después de llegar a Francia, Claire se cruza con un corrupto comerciante y cortesano, el Conde de Saint-Germain, donde los extravagantes volantes de su traje, y su mirada amenazante, destacan ante todo. El personaje se destaca entre los marineros y mercantes por una entrada memorable. El conde encendió mi imaginación porque ofrece un primer vistazo al ostentoso y dorado mundo de la Corte de París.


Investigando, supuse que el personaje estaba inspirado en una persona real. El verdadero Conde de Saint-Germain fue una figura prominente en la alta sociedad europea durante la década de mediados de 1700, y fue conocido por incursionar en las artes, las ciencias y la música, y haber compuesto, entre otras piezas, muchas sonatas y arias.

Espera ¿Este extraño personaje fue un compositor en la vida real? ¡¡Todo esto tenía que aprovecharlo!!

Llamé al historiador musical, Adam Knight Gilbert, y hablamos sobre el Conde y su producción musical. Pregunté a Adam si podríamos conseguir algunas de las melodías más famosas y memorables del Conde, con la esperanza de poder incorporar alguna de éstas a mi composición.

"¿Para cuándo lo necesitas?" me preguntó Adam.
"¿Podrías conseguirlo a las 13 hrs.?", Le contesté. (Eran las 11:30 horas).

Soy una persona muy afortunada por trabajar con un historiador que puede conseguir la música de un compositor barroco desconocido con tan sólo 90 minutos de antelación. Adam fue a la biblioteca de la USC, y me mandó un par de ejemplos de las composiciones del Conde. Me llamó la atención un tema en particular, una melodía extraída de una composición del Conde llamada “Se mai riviene”. A efectos de la serie, podría usar parte de esa melodía para el tema del Conde:


A medida que el personaje hace su entrada, el tema se adorna por un dúo de viola y clavicordio. El sonido es totalmente diferente a lo realizado anteriormente, y la orquesta es la más notable en mi composición hasta el momento; incluso se puede decir que ¡El Conde de Saint-Germain compuso su propio tema con toques malvados! Llegados a este punto, me pregunto qué diría el Conde si 250 años después despertase y dijera: ¡¡Soy el villano de una serie de televisión y utilizando mis propios temas!!

El episodio concluye con una nota ominosa, con Claire y Jamie saliendo de París, y el Conde presenciando cómo su barco y su carga arden en el puerto. Continué con ese estado de ánimo hasta los créditos finales, en lo que he compuesto un agresivo tema del Conde, con todo su esplendor barroco, con viola, una gran subida orquestal y trasladada a una elegante contramelodía con más viola y violines orquestales. Estos créditos tiene un sonido barroco, sin embargo son sólo una pequeña muestra con lo que nos espera en los próximos episodios, donde estaremos inmersos en el mundo del Siglo XVIII.



"Through Glass, Darkly” es una de las más bellas y aplastantes historias que he tenido el privilegio de engalonar a través de la composición. Me esforcé mucho para hacer la composición que la historia se merece, y espero que esos esfuerzos aumenten las emociones en los espectadores. Sé que hablo en nombre de todos los que hacemos esta serie cuando digo que esperamos que Outlander sea el resultado que todos los fans querían, ya que ese también ha sido nuestro objetivo.

Je suis prest.

Bear

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